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Coyuntura
Evaluación de la sostenibilidad de los proyectos de infraestructuras
Aplicación del modelo Envision a la zona regable del canal de Navarra
El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y Tecniberia suscribieron el pasado mes de mayo un acuerdo con el Institute for Sustainable Infrastructure para el desarrollo del modelo Envision de evaluación de la sostenibilidad de las infraestructuras. Este artículo presenta un ejemplo de su aplicación a una gran obra pública, la zona regable del canal de Navarra. Los resultados obtenidos muestran las fortalezas y debilidades del proyecto en materia de sostenibilidad, así como la validez de la metodología empleada, para la toma de decisiones en las distintas fases del ciclo de vida de una infraestructura.
Palabras clave:Sostenibilidad de infraestructuras, Envision, zona regable del canal de Navarra.
On May 2022, the Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos and Tecniberia subscribed an agreement with the Institute for Sustainable Infrastructure to spread the use of the Envision infrastructure sustainability assessment framework in Spain. This article presents an example of its application to a large public work, the Canal de Navarra Irrigation Project. The results show the sustainability strengths and areas for improvement of the project, as well as the validity of the aforementioned methodology to support any decision-making process during the life cycle of an infrastructure.
Keywords: Infrastructure Sustainability, Envision, Canal de Navarra Irrigation Project.
Jose E. Arizón Fanlo
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos.
Doctor en Administración de Empresas.
Director General de la Sociedad Concesionaria de la Zona Regable del Canal de Navarra.
Profesor de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad de Navarra.
La sostenibilidad, tan en boga hoy en día en todos los ámbitos, puede definirse como el conjunto de condiciones económicas, ambientales y sociales en las que la sociedad tiene la capacidad y la oportunidad de mantener y mejorar su calidad de vida indefinidamente sin degradar la cantidad, calidad o disponibilidad de los recursos económicos, ambientales y sociales (1).
El autor inglés John Elkington dio el nombre, a finales del siglo pasado, de Triple Bottom Line a la idea de que el avance social y la protección ambiental debían formar parte, junto al desarrollo económico, de la última línea de la cuenta de resultados de cualquier organización (2).
En los últimos años se ha añadido un cuarto pilar, el de gobernanza, al concepto de sostenibilidad como condición para que el impacto de los otros tres sea positivo (véase infografía de la derecha). Si se habla de sostenibilidad corporativa, en general el enfoque se limita solo a los pilares ambiental, social y de gobernanza (ASG, o ESG por sus siglas en inglés).
Para que la sostenibilidad no se quede en un concepto teórico, vacío e inaplicable en la práctica, y para evitar el temido efecto greenwashing —consistente en hacer pasar por sostenible algo que no lo es—, hacen falta herramientas para medirla cuantitativamente. Por esta razón, y para el caso particular de las obras públicas, en las dos últimas décadas se han desarrollado infinidad de modelos de evaluación de la sostenibilidad de las infraestructuras.
Tres de los más extendidos a nivel internacional son: el pionero Ceequal, creado en 2003 en el Reino Unido por la Institution of Civil Engineers; Envision, elaborado en 2012 por el Institute for Sustainable Infrastructure (ISI) junto con el Zofnass Program de la Universidad de Harvard; y la metodología Infrastructure Sustainability, presentada también en 2012, por el Infrastructure Sustainability Council of Australia.
En mayo de 2022 el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y Tecniberia, esto es, la Asociación Española de Empresas de Ingeniería, Consultoría y Servicios Tecnológicos, suscribieron con el ISI un acuerdo para incentivar el conocimiento y la aplicación del modelo Envision en los proyectos en los que participen las citadas organizaciones.
Como forma de dar a conocer su funcionamiento y los resultados que se obtienen de su aplicación, se presenta aquí el ejemplo práctico de la evaluación de la sostenibilidad de la 1.ª fase de la zona regable del canal de Navarra.
Representación gráfica de los cuatro pilares de la sostenibilidad
Se ha seleccionado este proyecto por tratarse de una obra pública de gran alcance tanto por la inversión realizada como por el plazo de ejecución; por la extensión de territorio afectada; y por el número de municipios beneficiados. Además, su implementación supone un cambio importante entre las condiciones de partida —terrenos de secano de baja productividad agrícola y consumos de agua y de energía reducidos— y las de finalización, esto es, la transformación en regadío de más de 50 000 hectáreas, lo que conlleva la generación de impactos significativos.
La zona regable del canal de Navarra
El sistema Embalse de Itoiz-Canal de Navarra es un ambicioso proyecto hidráulico cuyo principal objetivo es aprovechar el superávit de agua de la zona norte de la Comunidad Foral de Navarra para su uso en el centro y sur de la región, que son deficitarios. Además de reforzar las fuentes de abastecimiento de agua para el 70% de la población navarra, esta iniciativa tiene como objetivo la transformación en regadío de hasta 58 000 hectáreas en la zona media y en la Ribera de Navarra.
El ámbito de este artículo se limita a la primera de las tres zonas de regadío planificadas porque es la única que cuenta con más de quince años en explotación, de modo que pueden evaluarse los impactos ambientales, económicos, sociales y de gobernanza generados a medio plazo.
El contrato de concesión, que incluye el diseño, la construcción, la financiación y la explotación de la infraestructura, fue adjudicado por el Gobierno de Navarra a Aguacanal en el año 2006 por un plazo de 30 años. Como contraprestación, la sociedad concesionaria recibe unos cánones mensuales que son en función del volumen de agua empleada por los agricultores y de la calidad del servicio de riego.
Las obras comenzaron en 2007 y finalizaron en 2011, con una inversión inicial de 185 millones de euros.
Los elementos principales de la infraestructura de interés general son los siguientes:
- 981 km de tuberías de hormigón armado, fundición dúctil y PVC;
- 3623 hidrantes;
- 760 kilómetros de caminos de acceso a las parcelas; y
- 345 kilómetros de drenes para evacuación del agua superficial.
Croquis de las fases y zonas regables del canal de Navarra
El modelo Envision
Se ha empleado para este análisis el modelo Envision en su versión 3 actualizada en 2018, con el que han sido verificados desde su puesta en marcha cerca de 300 proyectos en todo el mundo, con un volumen total de inversión superior a 170 000 millones de dólares estadounidenses.
La evaluación de la sostenibilidad con esta metodología de un proyecto consiste en cuantificar su nivel de cumplimiento en cada uno de los 64 créditos que componen las 5 categorías del modelo, sumarlos y compararlos con una escala genérica. Las cinco categorías establecidas son: Calidad de Vida, Liderazgo, Asignación de Recursos, Entorno Natural, y Clima y Resiliencia.
Los niveles de cumplimiento que puede alcanzar cada crédito son los siguientes:
- Mejorado: rendimiento superior al convencional;
- Reforzado: rendimiento sostenible que va por buen camino;
- Superior: rendimiento sostenible a un nivel muy alto;
- Conservado: rendimiento que ha conseguido un impacto negativo nulo; y
- Restaurado: rendimiento que restaura los sistemas naturales o sociales.
Para obtener un nivel de cumplimiento determinado en un crédito, el modelo plantea una serie de preguntas sobre el proyecto, relativas a acciones concretas, que el evaluador debe valorar y justificar si se cumplen o no, y en qué grado. La evaluación no puede ser discrecional, sino que se debe basar en evidencias documentales. Para ello el evaluador debe recopilar toda la información técnica y administrativa necesaria relativa a la infraestructura.
Es interesante destacar que no todos los niveles son de aplicación para todos los créditos, y que niveles iguales de cumplimiento de diferentes créditos no asignan la misma puntuación a ambos.
Los puntos totales obtenidos de la suma de las cinco categorías determinan el nivel de contribución del proyecto a la sostenibilidad con la siguiente escala:
- Verificado: si obtiene más del 20% de los puntos posibles;
- Plata: si obtiene entre el 30% y el 40% de los puntos posibles;
- Oro: si obtiene entre el 40% y el 50% de los puntos posibles;
- Platino: si obtiene más del 50% de los puntos posibles.
Además de la autoevaluación de la sostenibilidad de un proyecto, que cualquier interesado puede llevar a cabo, previo pago de una tarifa en función del presupuesto de inversión se puede solicitar al ISI una certificación externa de dicha evaluación.
Evaluación de la sostenibilidad de la 1.ª fase de la zona regable del canal de Navarra
Los resultados que se presentan se han obtenido mediante la autoevaluación realizada por el autor, con la herramienta Lista de verificación facilitada por el propietario del modelo.
Como ejemplo de evaluación de un crédito, se detalla a continuación la del QL1.1 Mejorar la Calidad de Vida de la Comunidad, correspondiente a la subcategoría Bienestar de la categoría Calidad de Vida, para lo que el evaluador ha dado respuesta, soportada documentalmente, a las preguntas que se indican en la tabla de la derecha.
Preguntas del crédito QL1.1 Mejorar la Calidad de Vida de la Comunidad
Como consecuencia de haber respondido positivamente a las preguntas A y B, el nivel de cumplimiento del proyecto asignado a este crédito es Mejorado, esto es, un rendimiento superior al convencional; esto le otorga 2 de un total de 26 puntos posibles. Si, por ejemplo, se hubiese respondido afirmativamente a las preguntas C y D, se habría obtenido un nivel Reforzado, es decir, sostenible que va por buen camino, lo que le habría otorgado 5 puntos. De la misma manera se realiza la evaluación de todos los créditos del modelo.
En los apartados siguientes se presenta para cada categoría una tabla con la puntuación obtenida por el proyecto en los créditos correspondientes a la misma, así como una gráfica con el porcentaje de puntos, sobre el máximo posible, de sus diferentes subcategorías.
Sostenibilidad global del proyecto
La 1.ª fase de la zona regable del canal de Navarra ha obtenido un total de 304 de los 952 puntos posibles, lo que supone el 31,9% del total (véase gráfica superior a la izquierda). Este resultado otorga al proyecto, de acuerdo a la escala del modelo Envision, un reconocimiento de nivel Plata —el segundo de los cuatro existentes— por haber obtenido entre el 30% y el 40% del total de puntos.
El punto fuerte de la sostenibilidad del proyecto es la Asignación de Recursos, lo cual es muy razonable ya que la correcta gestión de sus tres subcategorías —Materiales, Energía y Agua— es imprescindible para el éxito de una infraestructura de regadío con presión forzada. La puntuación de la categoría Liderazgo muestra el buen hacer de la Administración Pública y del resto de organizaciones intervinientes, un aspecto clave para un contrato de 30 años de duración.
Por otro lado, las áreas de mejora de la infraestructura son Calidad de Vida y Entorno Natural, que obtienen resultados mediocres. El proyecto alcanza su peor resultado en la categoría Clima y Resiliencia, seguramente debido a que hace 20 años, cuando tuvo lugar su puesta en marcha, los promotores de las obras públicas no consideraban, en general, el cambio climático como un elemento clave a tener en cuenta.
Para concluir se presenta una aproximación personal —que no forma parte del modelo Envision— a la evaluación cuantitativa de la sostenibilidad del proyecto en cada uno de sus cuatro pilares: ambiental, social, gobernanza y económico. Para ello el autor ha identificado cada crédito del modelo con el pilar en el que su impacto es más significativo, y ha calculado el peso relativo de cada pilar y el porcentaje de puntos obtenidos asignados a cada uno de ellos como muestra la gráfica junto a estas líneas.
Se observa que proporcionalmente el impacto del proyecto es mucho mayor en el pilar económico de la sostenibilidad que en los otros tres, en los que se obtiene un resultado muy similar.
Resultado de la evaluación de la sostenibilidad del proyecto con el modelo Envision
Aportación del proyecto a los cuatro pilares de la sostenibilidad
Conclusión
La metodología Envision es una herramienta práctica, de empleo sencillo y de trasparencia en los resultados, que proporciona una evaluación cuantitativa de la sostenibilidad de las infraestructuras, y que muestra tanto los puntos fuertes como las áreas de mejora de un proyecto concreto.
Los resultados aportados por el modelo pueden servir, entre otras cuestiones, como criterio de selección entre distintas alternativas –en el caso de la fase de diseño–, para aprobar la ejecución o no de una obra, para certificar ante terceros su grado de sostenibilidad o para mejorar un proyecto existente.
La investigación llevada a cabo por el autor en su reciente tesis doctoral le ha posibilitado desarrollar un modelo mejorado, que permite avanzar en la evaluación de la sostenibilidad de las infraestructuras.
La enseñanza de estos modelos en las escuelas de ingenieros de caminos, así como su divulgación en el sector profesional –administraciones públicas, inversores, empresas consultoras, constructoras y operadoras, etc. –, posibilitará la toma de decisiones en la planificación, el diseño, la construcción, la operación y el desmantelamiento de futuros proyectos, para que sean más sostenibles a largo plazo.
Notas
1
ASCE American Society of Civil Engineers, «Policy Statement 418. The Role of the Civil Engineer in Sustainable Development», 2017.
2
J. Elkington, Cannibals with Forks : The Triple Bottom Line of 21st Century Business (New Society Publishers, 1997).