[pms-logout text="Bienvenido, {{meta_user_name}}" link_text="Salir"]
Baldomero Navalón
Vicepresidente de CBNK
CBNK es un banco que proviene de la fusión de Banco Caminos y Bancofar, el Banco de Farmacéuticos que CNBK compró a Bankia en el año 2014; es, por lo tanto, un banco que se caracteriza por apoyar a los colectivos esenciales de la ingeniería y de la sanidad y, en concreto, de los ingenieros de caminos y los farmacéuticos.
En el Consejo de Administración la mayoría somos ingenieros de caminos por lo que se tiene una especial sensibilidad hacia nuestro colectivo y la financiación de las actividades del colectivo.
¿Cómo afectó la DANA a CBNK? Como empresa no sufrimos grandes daños, aunque dos de nuestros trabajadores resultaron afectados —uno de ellos pasó ocho horas subido a un camión hasta que fue rescatado—, pero, en general, la alteración no fue muy grave para nosotros.
Respecto a los clientes — mayoritariamente ingenieros de caminos y farmacéuticos, aunque también hay otros colectivos—, 176 de ellos resultaron afectados o, por lo menos, son residentes en la zona. Nos pusimos en contacto con todos ellos lo antes posible para ver cómo estaban, qué necesitaban, saber qué seguros tenían y si habían sufrido algún perjuicio. Identificamos cinco farmacias a las que estábamos financiando que habían sido destruidas por completo y tenían créditos contraídos; desde el primer momento nos pusimos a su lado para apoyarles en todo lo referido a la gestión de las ayudas. Para dar una idea de la magnitud del problema diré que, en Paiporta, de 14 farmacias, 13 quedaron totalmente arrasadas.
Además, facilitamos teletrabajo para nuestros trabajadores y nos pusimos a disposición, de forma coordinada, con el Colegio y la Demarcación; en el sector farmacéutico, contactamos con la ONG Farmamundi para intentar colaborar en la gestión de las ayudas.
Para centrarme en el tema ya puramente financiero, nuestra actividad se centrará en los dos reales decretos para ayudas que el Gobierno publicó en noviembre en los que se establecen medidas urgentes para mitigar los daños causados por la DANA. Esos dos reales decretos fijan qué localidades tienen prioridad para conseguir ayudas; determinan las medidas de ayuda económica y de infraestructura para esas zonas y pretenden, de alguna manera, simplificar todos los trámites que van a tener los afectados en la petición de ayudas, fundamentalmente por parte del Consorcio de Compensación de Seguros.
A continuación, por parte de nuestro banco, voy a exponer dos medidas fundamentales adoptadas: por un lado, la aprobación de avales de la línea ICO para financiación y, por otro, la moratoria en el pago de intereses y capital durante una serie de meses para todas aquellas personas afectadas que en su momento ya tuvieran un crédito disponible.
Está además algo muy importante para un banco y, sobre todo, para los clientes, y es que el Decreto establece que las ayudas no van a ser nunca embargables y que no se podrán destinar a otra cosa más que para que las personas afectadas recuperen de verdad su vida.
Si nos centramos en la financiación del ICO, se ha establecido una línea de 5000 millones de euros hasta el año 2025, de los cuales mil ya están disponibles.
Se avala la totalidad del 80% del principal de la operación. La finalidad es anticipar por financiación las ayudas que la gente va a recibir, ya sea del Consorcio de Compensación de Seguros o de cualquier otra administración. Se trata de financiar hogares, autónomos y empresas, pero también de financiar el circulante de las compañías y la reposición de los bienes y equipos de estas.
Los avales mencionados tendrán una duración de 60 meses, pero en el momento en que se reciba la ayuda el préstamo quedará cancelado de manera automática. Es decir, nunca se habrá pagado ni capital ni intereses por ese préstamo. Es un anticipo. En cuanto se reciba la ayuda —que de alguna manera va a ser la garantía sobre el préstamo—, se cancelará el préstamo. Se pueden hacer préstamos, leasing, renting.
Los plazos son a cinco años en circulante y a siete en el resto; los importes máximos, evidentemente, son las ayudas que recibe cada uno, y en el caso del circulante, pueden ser de hasta doce millones y medio por empresa.
La amortización será un pago único. Eso es muy importante, porque no se van a pagar ni capital ni intereses. Esto es para toda la banca, y nosotros ya estamos ofreciéndolo al colectivo de clientes.
La segunda de las medidas importantes no tiene que ver con quienes necesitan dinero, sino con quienes ya lo tenían y debían devolverlo. Esto es, los créditos que tenía la gente, los préstamos, ya sea con garantía mobiliaria o hipotecaria. En estos casos, las ayudas o las medidas de suspensión van dirigidas a las personas físicas, o bien a las personas jurídicas con una facturación inferior a 6 millones de euros. Por lo tanto, aquí entran los autónomos de nuestro colectivo, así como actividades como las agrarias, pesqueras, marítimas, forestales, servicios, comerciales, industriales… Son prácticamente todas las actividades, y no solo las situadas en la zona, sino las que han resultado afectadas —sería el caso, por ejemplo, del sector transporte, que puede haber resultado perjudicado y, en cambio, no estar ubicado en esa zona.
Las ayudas se pueden pedir durante tres meses, es decir, la medida de suspensión, esta moratoria de los créditos, se puede pedir hasta el 7 de febrero de 2025. El banco tiene un plazo de 15 días para otorgarla una vez recibida la documentación y deberá informar el Banco de España. Lo importante es que, durante los primeros tres meses desde la moratoria, los afectados no van a pagar ni capital ni intereses por los préstamos que hoy en día tienen con los bancos, en este caso, con CBNK; transcurridos esos tres meses, se puede incrementar la moratoria otros nueve meses, y simplemente sobre el capital. Para entonces ya se tendrán que pagar intereses, pero en un año, en tres más nueve, no se deberá devolver capital.
Querría terminar con un mensaje y es que CBNK y Banco Caminos ha sido, es y siempre será vuestro banco: el banco del colectivo de ingenieros de caminos, su entorno familiar y sus empresas.
Nosotros no nos dedicamos a financiar grandes infraestructuras; financiamos a personas: a vosotros como colectivo —desde la Escuela hasta la jubilación—, a vuestras pequeñas empresas y a vuestras pymes.
Estamos diversificándonos por toda España, abriendo oficinas. Por una desafortunada casualidad, la semana de la DANA estábamos inaugurando nuestra oficina de Málaga y nos preparábamos para hacer lo mismo en una oficina de Valencia, que abrimos la semana anterior. No celebramos ninguna inauguración por respeto a Valencia. Lo haremos cuando sea oportuno.
Si en algo nos distinguimos, es en la calidad del servicio, la cercanía y la disponibilidad hacia todos vosotros. Es en momentos como estos, cuando precisamente hay una necesidad, cuando pensamos en qué más podemos aportar a nuestro colectivo.
A quienes aún no seáis clientes nuestros, os animamos a que lo seáis; podemos ayudar a vuestras amistades y conocidos de Valencia y de las zonas afectadas que pudieran haber resultado perjudicados, aunque no sean clientes. Estaremos encantados de asistirles para que puedan obtener las ayudas.
Y termino con una reflexión que no tiene nada que ver con lo expuesto, pero que está relacionada como mi formación como ingeniero. Esta mañana no he oído a nadie decir que el cambio climático tiene algo que ver con lo ocurrido. Creo que hoy en día el cambio climático es la excusa para cualquier cosa. Sabíamos que esto pasaría. Aunque la intensidad con la que todo ocurrió puede tener que ver con los fenómenos extremos derivados de otras cosas, sabíamos lo que iba a pasar y pasó, y teníamos la tecnología y la exposición y el conocimiento para que no pasase.