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La Clave | Monográfico Vigo
Huellas de los ingenieros de caminos en la geografía y la historia de Vigo
Ángel Colsa Lloreda
Ingeniero de caminos, canales y puertos.
Director de Obra Civil en NORTAP Ingenieros.
Autor del libro Los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en Vigo.
Durante el año 2021 hemos podido contemplar el progreso de la reconstrucción de la fachada de la antigua estación de ferrocarril (1), la que fue puerta de la unión de Vigo con Orense y cuya inauguración en 1881 significó el progreso y la entrada de la ciudad en una nueva era. Su nuevo encaje urbano, salvando el histórico desnivel entre la calle Urzaiz y la plaza de la estación, nos recuerda la vieja aspiración de la estación pasante y nos anima a escribir sobre los ingenieros de caminos que dejaron su huella en la ciudad.
Los primeros ingenieros de caminos en Vigo
A mediados del siglo XIX, Agustín de Marcoartú y José María Pérez afrontaron la construcción de la anhelada carretera a Madrid desde la ciudad amurallada de Vigo, trazando desde la Puerta del Sol (ladera este) las actuales arterias de la ciudad, las calles Príncipe y Urzaiz. Por otra parte, en su proyecto de la nueva población trazaron lo que se considera la primera circunvalación, resolviendo de una manera ágil la comunicación de la ciudad con Pontevedra evitando el Arenal, lo que actualmente son las calles Policarpo Sanz y García Barbón (2).
A finales del siglo XIX, la figura de José de Elduayen impulsó de manera decisiva las obras públicas en Vigo; tal vez por ello, ingenieros de renombre como José María de Sancha (3) y Fernando García Arenal ejercieron como directores facultativos de las obras del puerto de Vigo, o jóvenes talentos como Julio Valdés desarrollaron parte de su vida profesional en Vigo.
La solución del acceso ferroviario a Vigo, también auspiciado por José de Elduayen, fue obra del que era reconocido como uno de los grandes especialistas de la época, Javier Boguerín, quien proyectó una estación de primera clase en una ubicación que generó un desnivel de más de doce metros con la carretera de Madrid, pero que posibilitaba el cruce de la ciudad a través de un túnel bajo el monte del Castro.
La ordenación del puerto y la ciudad
A comienzos del siglo XX, dos singulares ingenieros de caminos coincidieron: Eduardo Cabello, desde el puerto, redactando el “Anteproyecto de Mejora del Puerto de Vigo”, y Ramiro Pascual, desde la ciudad, con el “Proyecto de Reforma Ensanche de la Ciudad de Vigo”; ambos trabajos consolidaron los usos del puerto y definieron el centro de la ciudad tal y como los conocemos hoy.
A mediados del siglo XX, el ingeniero de caminos vigués Manuel de Cominges redactó el “Plan de Reforma Interior, Ensanche y Extensión de Vigo”, en donde se planteó la ciudad desde un conocimiento profundo de su idiosincrasia. En su plan se contemplaba un horizonte poblacional para finales de siglo de 400.000 habitantes y hablaba de la oportunidad urbana que suponían las zonas llanas al oeste de la ciudad, hacia los arenales de Samil, lo que se conocía como Coia.
Con el plan de alineaciones que se aprobó, se materializó la Gran Vía hasta la plaza América y la calle Coruña hasta el Puerto, con lo que se planificaba un núcleo urbano densamente poblado y una ciudad jardín en los alrededores, conservando la armonía que existía entre la zona propiamente urbana y lo rural.
Los ingenieros de la segunda mitad del siglo XX
En la segunda mitad del siglo XX volvieron a coincidir en la ciudad dos brillantes ingenieros de caminos: José Eligio Prieto Moresi y José García Sáenz-Díez. Uno desde la zona franca y otro desde el Ayuntamiento fueron capaces de afrontar el reto que supuso la llegada de Citroën a la ciudad, consiguiendo desarrollar el polígono de Balaídos en los casi imposibles plazos de tiempo que se exigieron.
José García Sáenz-Díez, como ingeniero municipal, afrontó en los años sesenta los graves problemas de vivienda que había en Vigo, desarrollando, entre otros muchos, el “Plan Parcial de Ordenación de Coia” a partir de la actuación que planificó el Ministerio de la Vivienda.
De izquierda a derecha, Planificación de Eduardo Cabello: conservó las localizaciones tradicionales del puerto y, aunque evolucionó con gran lentitud, se desarrolló en sus dos terceras partes. En el plano de 1910 ya se contemplaba la terminal de trasatlánticos que se inauguró cincuenta años más tarde. Fuente: Fundación Penzol.
Plan de alineaciones de Manuel de Cominges: permitió el desarrollo de la ciudad a mediados del siglo XX, tomando como centro el monte del Castro y envolviendo la población con una red viaria que delimitaba la ciudad de su entorno de viviendas unifamiliares con un marcado carácter rural. Fuente: Concello de Vigo.
Proyecto de Ramiro Pascual: configuró el ensanche, respetando el casco viejo y desarrollando de una manera eficaz la ladera este de la ciudad. En el plano se aprecia claramente el desnivel, aún sin resolver, entre la estación y la carretera de Castilla. Fuente: Concello de Vigo.
Durante 2021 contemplamos la reconstrucción de la fachada de la antigua estación de ferrocarril
Desde el Ayuntamiento fue capaz de materializar una gran avenida de setenta y cinco metros de anchura en continuación de la Gran Vía que planificó Manuel de Cominges, lo que hoy es la avenida de Castelao, configurando en Coia un espacio urbano de gran calidad que actúa como eje vertebrador de la movilidad que generan los arenales del oeste de la ciudad.
La puesta en servicio del puente de Rande a comienzos de los años ochenta conectó Vigo con el norte de su ría y generó un potentísimo eje atlántico de comunicaciones, pero la desafortunada solución inicial de los accesos a la ciudad obligó a esperar hasta el año 2005 para disponer de una verdadera circunvalación que evitara el cruce a través de la Gran Vía, la que proyectara Ramiro Pascual en 1907, lo que provocaba una situación indeseable de tráfico de vehículos pesados y retenciones.
Intervenciones más recientes en la ciudad
La acertada cimentación del puente de Rande (4) que diseñó Florencio del Pozo a mediados de los años setenta permitió materializar la audaz solución de ampliación del tablero que diseñaron Julio Martínez Calzón y Manuel Juliá. Su construcción supuso un reto que dirigió Ana Fernández Prieto, en donde se mantuvo el puente en servicio, no hubo que hacer refuerzos en la cimentación y en el mar se posicionaron los nuevos tableros para que fueran izados desde los pilares originales.
Hace apenas cinco años que entraron en servicio los túneles de acceso al tren de alta velocidad y en una entrevista que atendió el ingeniero de caminos vigués José Ignacio Muñiz, gerente de la UTE constructora, este valoraba de forma positiva el acceso totalmente soterrado hasta el mismo centro neurálgico de la ciudad, evitando así interferencias en el desarrollo urbanístico de la ciudad, y a su vez posibilitando la prolongación de las vías a través del monte del Castro (5).
Esta actuación ferroviaria, que posibilita la planificación de la estación como pasante, ha dado lugar a la construcción de una auténtica estación intermodal en el centro de Vigo, integrando también a la estación de autobuses, y donde la fachada de la antigua estación de Javier Boguerín volverá a estar presente, resolviendo para su ciudad el famoso desnivel de la calle Urzaiz, en el cruce de la carretera de Castilla con el ferrocarril.
El pasado septiembre de 2021, la Voz de Galicia publicaba un curioso artículo sobre el encuentro de la carretera de Castilla con el acceso ferroviario de Vigo y lo titulaba como “El famoso muro de la estación de Urzaiz”.
En él se relata la historia de cómo se tardó más de cuarenta años en construir el muro de sostenimiento del desnivel que, entre siete y quince metros, se había generado entre la carretera de Castilla y la estación de ferrocarril.
Se hablaba de que existía un desacuerdo entre la empresa constructora de la estación y el Ayuntamiento sobre quién tenía que pagar el muro, mientras los vecinos se quejaban del riesgo que suponía el talud en tierras que se socavaba en épocas de lluvia.
La obra fue durante años un chascarrillo de la ciudad, hasta que en 1929 se concluyó, justo donde ahora se integra la fachada, símbolo del progreso que supuso para Vigo su conexión ferroviaria con Orense.
Notas
1
Esta obra ha sido una reivindicación de la Demarcación del Colegio de Ingenieros de Caminos en Galicia, quien mantuvo diversas reuniones con la alcaldía de Vigo solicitando que la fachada que se encontraba desmontada en un almacén no acabara en el olvido.
2
Aunque el nuevo trazado de la carretera de Pontevedra ya se contemplaba en los proyectos de la nueva población de Agustín de Marcoartú y José María Pérez, su trazado fue definitivamente resuelto por Joaquín Bellido Díaz, a quien también se le recuerda por su extraordinario trabajo en la estación de Canfranc.
3
José María de Sancha fue un visionario de su época y es considerado uno de los pioneros del desarrollo del turismo de Málaga y la Costa del Sol. En su anteproyecto general del puerto de Vigo apostaba decididamente por la estación de ferrocarril pasante a través del monte del Castro y su prolongación hacia la ribera oeste de la ciudad.
4
Revista de Obras Públicas, número 3162 de octubre de 1978.
5
La obra de los túneles de alta velocidad de Vigo se reconoció con un accésit en el Premio San Telmo 2013 de la Demarcación del Colegio de Ingenieros de Caminos en Galicia.