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Extraordinario | Javier Manterola

La labor investigadora y docente de Javier Manterola

Miguel Ángel Astiz Suárez

Dr. Ingeniero de caminos, canales y puertos

Carlos Fernández Casado S. L.

Catedrático jubilado de Puentes en la UPM.

Javier Manterola ha sido un hombre que ha dejado huella. No solo entre los que le hemos tratado de forma más directa y continuada en el tiempo, sino también a través de su pensamiento, de su obra, de sus escritos y de sus clases. El objeto de este artículo es analizar esa huella circunscribiéndonos a su labor investigadora y docente.

Labor investigadora

La investigación científica no suele ser la labor más destacable de un ingeniero con una dedicación profesional importante. Esto es así porque el tiempo para las realizaciones no es el mismo que para la investigación. La urgencia del proyecto o de la construcción es contraria a la paciencia necesaria para el estudio profundo de los problemas. Sin embargo, hay formas de combinar ambos campos, y Javier Manterola lo consiguió.

Cuando terminó la carrera, en 1962, siguió el camino de muchos ingenieros jóvenes, que es entrar en una empresa constructora, en su caso, la desaparecida Huarte y Cía. (en realidad entró antes de acabar la carrera). Allí tuvo la ocasión de participar, bajo la dirección de Carlos Fernández Casado, en el estudio de la estructura de Torres Blancas, el edificio icónico obra de Francisco Javier Sáenz de Oiza. Ahí, Manterola tuvo que comprobar una estructura endiablada para la que no valían los métodos de cálculo de la época; sin embargo, se las arregló para salir del paso investigando sobre formas de comprobar esa estructura (Sáenz de Oiza et al., 1970). Él siempre contó sus discusiones y la formación que recibió de su intensa relación con Sáenz de Oiza en este proyecto.

Esta labor en la oficina técnica de una constructora, sin embargo, no debía de satisfacerle, ya que en 1964 salió de Huarte e ingresó en el Instituto Torroja, esta vez sí, para llevar a cabo una verdadera labor de investigación. Allí nació su colaboración y su amistad con Julio Martínez Calzón. Fue un período corto —solo dos años— pero fructífero, ya que le permitió por fin ahondar en el conocimiento de las losas armadas, más en concreto, en el punzonamiento, que había proyectado en la empresa constructora (Manterola, 1967, 2014; Martínez Calzón & Manterola, 1967). Él se refería a este período como un tiempo que le permitió profundizar en el estudio del comportamiento resistente. Por otra parte, el Instituto era entonces un puente hacia el exterior a través de contactos con la ingeniería puntera que se hacía en Europa.

Al cabo de esos dos años, Fernández Casado, que había sido su profesor en la Escuela y que lo había introducido en Huarte, lo llamó para incorporarlo al estudio que acababa de fundar con su hijo Leonardo Fernández Troyano. A partir de ese momento, se puede decir que voló solo, con la colaboración de Leonardo Fernández Troyano y la supervisión, probablemente benévola, de Fernández Casado. El estudio contaba en aquella época con un laboratorio de ensayo de estructuras en modelo reducido, que entonces en España solo se podía encontrar en instituciones oficiales, como el Laboratorio Central del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) o el Instituto Torroja.

Montaje del puente sobre el río Mente. Orense.

En esa primera época, la dedicación al estudio fue una de las actividades más relevantes de Manterola. El objeto de ese estudio era, una vez más, el conocimiento del comportamiento resistente de diversas formas estructurales con aplicación a los puentes. Escribió artículos sobre la losa ortótropa, los métodos armónicos (Manterola, 1977a) y sobre el método del emparrillado (Manterola, 1977b). Este último trabajo tuvo una gran repercusión en el mundo del proyecto de puentes, ya que estableció las reglas básicas del método y lo emplearon todos los proyectistas de puentes españoles hasta la generalización del uso de programas comerciales completos. Estos fueron sus únicos trabajos sobre métodos de cálculo, salvo el de la sección abierta y la sección cerrada, que se mencionará después; más adelante, y con ocasión del proyecto del puente de Barrios de Luna, también participó en una publicación sobre los problemas no lineales en puentes atirantados (Astiz & Manterola, 1980).

A partir de esos años, y coincidiendo con su toma de posesión de la cátedra de Puentes de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid, sus publicaciones y sus trabajos de investigación se inclinaron más hacia la tipología de las estructuras y, particularmente, de los puentes. Escribió una serie de artículos que tenían mucho que ver con su actividad docente, pero que también tuvieron gran impacto entre ingenieros que, por edad, no habían sido sus alumnos. Se trata de la serie que publicó en Hormigón y Acero con el título genérico de «Estudio sobre tableros de puentes», que incluía el tablero de vigas (Manterola, 1977c), la sección cajón (Manterola, 1977d), el puente curvo (Manterola, 1977e) y el tablero oblicuo (Manterola, 1977f).

Dentro de estos artículos sobre tipos de tableros, hay que destacar su estudio comparado de la sección abierta y cerrada bajo solicitación excéntrica ( Manterola, 1976). Se trata de un trabajo de enorme importancia tanto por lo que expone como por lo que indica sobre el conocimiento del autor respecto a las secciones de tableros de puentes y el uso que hizo de dicho conocimiento en proyectos posteriores de innumerables puentes de sección cajón, como en el puente Euskalduna de Bilbao. Un artículo reciente, escrito como homenaje a Manterola, pone en valor su trabajo y lo actualiza y extiende a la viga curva (Monleón et al., 2019).

Su participación en el proyecto de varios edificios de altura, como el previamente mencionado Torres Blancas, el del Banco de Bilbao o el del Banco de Santander en el complejo Azca de Madrid (ninguno de los dos se llama ya así), dio pie a una publicación más sobre la estructura de los edificios de altura (Manterola, 1984).

Sin embargo, es en el campo del diseño de las estructuras de puentes donde la labor investigadora de Manterola es más destacable. Fueron desarrollos novedosos con una larga reflexión detrás, cuyo objetivo era resolver un problema geométrico de encaje de un puente en un entorno complicado, o plantear una solución a partir de un método de construcción nuevo. Se trataba, en definitiva, de hacer posible algo que, a priori, parecía imposible. 

Pasarela del Voluntariado. Zaragoza.

Aunque otros artículos en esta misma revista pueden hacer referencia a este aspecto, es importante citar aquí algunos de los proyectos que se podrían considerar fuera de la norma, porque son una muestra de cómo se puede desarrollar una investigación profunda en el campo del diseño de puentes. Esto se puede apreciar en artículos que explican dichos proyectos novedosos y también en los últimos trabajos de Manterola, que contienen su reflexión sobre el oficio de proyectar puentes.

La colaboración estrecha con los constructores trajo desarrollos muy interesantes, como la posibilidad de construir un puente de 90 m de luz mediante elementos prefabricados de no más de 30 m de longitud, y por ello transportables por carretera (Manterola, 1999). Se trata del proyecto del puente sobre el río Mente, que es un puente viga con jabalcones inclinados que lo convierten en pórtico. Asimismo, el montaje de la sección transversal mediante dos vigas artesa, losas prefabricadas y losas in situ es el resultado de una experimentación ensayada y una puesta a punto en puentes anteriores, que permite lograr el objetivo de alcanzar luces importantes solo mediante elementos de dimensiones reducidas.

En el campo de los puentes atirantados —en el que muy pronto batiría el récord mundial de luz en esta categoría con el puente Carlos Fernández Casado sobre el embalse de Barrios de Luna—, se debe mencionar, por parte de Manterola, el estudio de sistemas de atirantamiento espaciales en una serie de pasarelas notables: la del Malecón en Murcia, la del Manzanares en Madrid, o la del Voluntariado sobre el Ebro en Zaragoza (Manterola et al., 1999). A ellos habría que sumar el trabajo pionero de Fernández Troyano con la pasarela de las Glorias en Barcelona. Todas ellas demuestran el proceso de reflexión necesario para equilibrar los mecanismos resistentes del tablero sometido a fuerzas excéntricas. El estudio de estos mecanismos está en la base de trabajos de investigación recientes (Galante & Astiz, 2021).

El estudio de los mecanismos resistentes en estructuras complejas —como son los puentes atirantados espaciales— y los primeros trabajos de Manterola sobre las secciones abiertas y cerradas (Manterola, 1976), cristalizaron en un puente singular como es el Euskalduna en Bilbao, en el que se mezclan todos los conceptos anteriores en un puente curvo con elementos de sección cajón, celosías y mecanismos resistentes de secciones abiertas (Manterola et al., 1997).

Este no es más que un muestrario reducido de algunos de los desarrollos originales de Manterola que se pueden adscribir a una actividad genuinamente investigadora. No son los únicos, pero la concisión obligada del presente artículo requiere dejar a otros la exposición de sus proyectos más innovadores.

Labor docente

Javier Manterola tenía indudablemente una vocación docente que lo llevó a presentarse a la cátedra de Puentes de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid en 1976, que ganó en una oposición en la que sus oponentes eran nada menos que Juan José Arenas y Avelino Samartín. Sucedía así, de forma natural, a su maestro Fernández Casado, que se había jubilado un año antes.

Desde 1976 hasta 2006 —año en que se jubiló—, Manterola estuvo cuarenta años al frente de dicha cátedra y formó en su especialidad a cuarenta promociones de ingenieros. Su huella en la profesión es enorme.

El autor de este artículo fue alumno de Fernández Casado y ha sido el sucesor de Manterola en la cátedra de Puentes; como conocedor del punto de partida y de llegada de esa enseñanza, está en una muy buena posición para evaluar el papel de Manterola en la enseñanza de los puentes.

Su principal aportación es probablemente la forma que tenía de abordar la enseñanza, distinguiendo tres vertientes complementarias en la ingeniería de puentes —de importancia relativa variable en función de las épocas, el tipo de puentes o la trinchera desde la que se ejerza la profesión— y que son el diseño, el cálculo y la construcción. La enseñanza de los puentes se ha vertebrado alrededor de estos tres conceptos, sin olvidar nunca que son complementarios y necesarios.

A lo largo de los cuarenta años de docencia, Manterola fue redactando diversas publicaciones que sirvieron de apoyo a sus clases y que cristalizaron en sus últimos años en dos voluminosos tomos de apuntes que recogen su experiencia en el proyecto de puentes. Son una ayuda inestimable para el que quiera aprender la técnica de proyectar, construir o, simplemente, apreciar los puentes (Manterola, 2007). Se trata de una referencia que ha servido de apoyo para la docencia en todas las escuelas de ingeniería de caminos de España.

Además, en sus últimos años, Manterola se volcó más en el significado de su actividad en el mundo de los puentes para tratar de dilucidar el fin último de su motivación. Así, nos ha legado una serie de publicaciones y conferencias en las que ha plasmado lo que podríamos llamar su forma de pensar la ingeniería, como una actividad trascendente para el hombre, tan noble como otras más prestigiosas desde el punto de vista intelectual (Manterola, 2010, 2018, 2019). También esta faceta forma parte de su labor docente.

Portadas de su obra Puentes.

Además, en sus últimos años, Manterola se volcó más en el significado de su actividad en el mundo de los puentes para tratar de dilucidar el fin último de su motivación. Así, nos ha legado una serie de publicaciones y conferencias en las que ha plasmado lo que podríamos llamar su forma de pensar la ingeniería, como una actividad trascendente para el hombre, tan noble como otras más prestigiosas desde el punto de vista intelectual (Manterola, 2010, 2018, 2019). También esta faceta forma parte de su labor docente.

Conclusión

Javier Manterola será recordado como el gran proyectista de puentes que fue, pero su huella, por la que nos preguntábamos al principio de este artículo, es también la de sus aportaciones originales al conocimiento de los puentes y la larguísima lista de alumnos, presenciales y a distancia a través de sus publicaciones, que se han interesado, gracias a él, en los puentes y las estructuras.

Referencias

1

Sáenz de Oiza F.J., Fernández Casado C., & Manterola J. (1970). Estructura de «Torres Blancas». Informes de la Construcción, 23(226), 43-64.

2

Manterola J. (2014). El Instituto Torroja. Informes de la Construcción, 66(536).

3

Manterola J. (1967). Punzonamiento de placas sin armadura de esfuerzo cortante (mecanismos de redistribución de esfuerzos y rotura). Hormigón y Acero, 18(83).

4

Martínez Calzón J & Manterola J. (1967). Estudio experimental en modelo reducido (escala 1:5) de un tramo de puente de hormigón pretensado. Hormigón y Acero, 18(83).

5

Manterola J. (1977a). Cálculo de tableros diferentes por métodos armónicos. (Monografía 343). Instituto Eduardo Torroja.

6

Manterola J. (1977b). Cálculo de tableros de puente por el método del emparrillado. Hormigón y Acero, 28(122).

7

Astiz M. A. & Manterola J. (1980). The non-linear structural problem in cable-stayed bridges. En I International Conference on Numerical Methods in Non-Linear Problems, Swansea.

8

Manterola J. (1977c). Estudio sobre tableros de puentes I: El tablero de vigas. Hormigón y Acero, 28(122).

9

Manterola J. (1977d). Estudio sobre tableros de puentes II: La sección cajón. Hormigón y Acero, 28(122).

10

Manterola J. (1977e). Estudio sobre tableros de puentes III: El puente curvo. Hormigón y Acero, 28(122).

11

Manterola J. (1977f). Estudio sobre tableros de puentes IV: El tablero oblicuo. Hormigón y Acero, 28(122).

12

Manterola J. (1976). La sección abierta y cerrada bajo solicitación excéntrica. En Hormigón – Puentes II (Monografía 15). Asociación Francesa del Cemento y el Hormigón (A.F.C.E.).

13

Monleón, S., Lázaro, C., & Casanova, J. (2019). La sección abierta y cerrada bajo solicitación excéntrica… en una viga curva. Un tributo a Javier Manterola. Hormigón y Acero, 70(289), 7-24.

14

Manterola J. (1984). La estructura resistente de los edificios altos. Informes de la Construcción, 36(359–360), 5-30.

15

Manterola J. (1984). La estructura resistente de los edificios altos. Informes de la Construcción, 36(359–360), 5-30.

16

Manterola J. (1999). Idea e innovación. Puente sobre el río Mente. Construmat.

17

Manterola, J., Gil, M. A., Astiz, M. A., & Martínez, A. (1999). Pasarelas. Revista de Obras Públicas, 146(3384), 17-32.

18

Galante, D., Astiz, M. A. (2021). Design method for curved stayed cable bridges deck directrices for different cable systems. Curved and Layered Structures, 8(1), 327-336.

19

Manterola, J., Fernández Troyano, L., & Gil, M. A. (1997). El Puente de Euskalduna, en Bilbao: Acero para una ciudad de acero. Cauce, (81), 48-55.

20

Manterola, J. (2007). Puentes: Apuntes para su diseño, cálculo y construcción. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

21

Manterola, J. (2010). La obra de ingeniería como obra de arte. Laetoli.

22

Manterola, J. (2018). Historia de los puentes. Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

23

Manterola, J. (2019). Puentes que me ayudaron a entender y diseñar. Informes de la Construcción, 71(553), 2279.

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